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VERSIÓN DEL DISCURSO DE APERTURA DE JACK BLUMENFELD, DEFENSOR DE ANTONIO GUERRERO.

6 de diciembre de 2000
(versión original – inglés)

En su alegato, Blumenfeld insistió en que se trata de cinco juicios separados y deseaba hacer énfasis en el caso de su cliente y los cargos de los que se le acusa. Ofreció elementos biográficos sobre Guerrero y cómo comenzó a trabajar en una serie de actividades manuales en la Base Aeronaval de Boca Chica, donde nunca tuvo credencial de seguridad.

Insistió en que éste nunca cometió ningún acto que comprometiera la seguridad nacional de EEUU ni buscó secretos; apeló para reafirmarlo a un mensaje en que el Guerrero precisa que él no puede obtener información secreta, en referencia a una instalación de la Base que estaba siendo remodelada. El abogado también rechazó las alusiones de la Fiscalía al supuesto entrenamiento sobre explosivos de su defendido, con lo cual buscaban sugerir que planeaban volar algo o hacer uso de ellos, señalando que los únicos explosivos en este caso son los que usaron en CUBA las organizaciones contrarrevolucionarias.

Precisó que el 90 o el 95% de los informes obtenidos por Guerrero tenían que ver con los aviones en la Estación, y que incluso en ocasiones fue criticado porque CUBA sabía de aviones en Boca Chica sobre los que él no había informado. Ridiculizó las alegaciones sobre la supuesta secretividad de la Base describiendo las facilidades que había para entrar a la misma, su carácter no ofensivo sino de entrenamiento, e incluso la existencia de carteles señalando que se permitía tomar fotos de las áreas. Para enfatizar el carácter público de la información obtenida se refirió a que la edición de Cayo Hueso del Miami Herald informó mucho más que Guerrero sobre la posibilidad de instalar misiles en esa Base, debido a la gran repercusión que tuvo esa eventualidad.

Expresó que el interés de Cuba en esta información se debía al temor existente por la posible incidencia de las organizaciones terroristas posando como organizaciones legítimas- tales como la FNCA- en la política de EEUU, especialmente la militar, y en la posibilidad de que influyeran en el Comando Sur y el Ejército norteamericano para que se produjera otra Bahía de Cochinos, en esta ocasión con apoyo militar. Señaló que consecuentemente Cuba pidió confirmar lo que se conociera públicamente acerca de lo que el Ejército estaba haciendo, no secretos, para saber por adelantado si habría cualquier tipo de ataque.

Enfatizó que todo lo que hizo Guerrero fue para defender la tierra donde viven su madre, su hermana, y su hijo y nada para dañar la tierra donde nació. Finalizó señalando que éste era un patriota en su propia tierra.