Inicio | Hechos | Apelaciones

Apelaciones

La Apelación: Aspectos Claves

 

La apelación ha tomado 9 años. En abril/mayo de 2003, los abogados de la defensa presentaron sus alegatos de apelación ante el Onceno Circuito del Tribunal de Apelaciones de Atlanta.

 

Los argumentos de principio de la defensa fueron los siguientes:

 

1.  A los acusados se les negó un juicio justo, ya que Miami era una sede en la cual ellos no podían recibir una consideración justa de su caso.

2.   La conspiración para cometer espionaje no fue probada, más allá de una duda razonable.

3.   La conspiración para cometer asesinato por parte de Gerardo Hernández no fue no solo no probada más allá de una duda razonable (como fue concedido por el gobierno), sino que el cargo no tiene precedente en el derecho norteamericano, ya que el derribo de las avionetas fue un acto de un Estado protegiendo su soberanía, su tierra y su pueblo.

4.  Las sentencias fueron excesivas y en violación de las orientaciones apropiadas.

5.  Los procedimientos secretos invocados por el gobierno y la conducción del juicio fueron violaciones fundamentales de la Constitución de Estados Unidos.

6.  Cualquier acto realizado por los cinco acusados, todos ellos sin uso de armas y relacionados con un supuesto espionaje, estaban justificados por la Doctrina de la Necesidad, y por lo tanto, son  excusables en Derecho.

El 9 de agosto de 2005, un panel de tres jueces de la Corte de Apelaciones revocó sus veredictos de culpabilidad al considerar que estos cinco hombres no tuvieron un juicio justo en Miami. En una acción inusual, el Gobierno solicitó a los doce jueces de la Corte de Apelaciones revisar la decisión del panel en un procedimiento llamado en banc.  Exactamente un año después, el 9 de agosto de 2006, con una fuerte opinión discrepante por parte de dos de los jueces, el pleno de la Corte revocó por mayoría la decisión de los tres jueces originales.

La falta de pruebas para sustentar las dos principales acusaciones – conspiración para cometer espionaje y conspiración para cometer asesinato en primer grado- y la imposición de condenas de cadenas perpetuas, completamente irracionales e injustificables, constituyó a lo largo de todo el proceso de apelación otro argumento clave de la Defensa para explicar la arbitrariedad del proceso.

El 2 de septiembre de 2008 la Corte de Apelaciones de Atlanta ratificó los veredictos de culpabilidad de los Cinco. Ratificó las sentencias de Gerardo Hernández y René González, y anuló las sentencias de Antonio Guerrero, Fernando González y Ramón Labañino, por considerarlas incorrectas, enviando nuevamente a la Corte de Distrito de Miami los casos de estos tres últimos para ser re-sentenciados.

En esa ocasión la Corte de Apelaciones en pleno reconoció que no existía evidencia alguna de que hubo obtención ni transmisión de información secreta o de defensa nacional en el caso de los acusados del cargo de conspiración para cometer espionaje.

Por otra parte, uno de los tres jueces del Panel, la Jueza Phyllis Kravitch emitió una opinión disidente de 16 páginas en la que argumentó que no existía evidencia alguna para sustentar el cargo de conspiración para cometer asesinato.

El 14 de junio de 2010 fue presentada en la Corte Federal de Miami la apelación colateral (también conocida allá como habeas corpus) a nombre de Gerardo Hernández Nordelo. Este es el último recurso legal para él dentro del sistema de Estados Unidos.

La presentación cuestiona todos los aspectos de la condena y la sentencia de Hernández. Se concentra principalmente en dos puntos.

En primer lugar, el cargo más grave contra Hernández – conspiración para cometer asesinato – carece de cualquier base de hecho. El cargo está relacionado con el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate. La evidencia es abrumadora en relación con el hecho de que Hernández no tuvo nada que ver con el derribo y que la intención de Cuba de encarar los sobrevuelos ilegales a su territorio era consistente con el derecho internacional.

En segundo lugar, el juicio – realizado en Miami, la ciudad de Estados Unidos que es más hostil al gobierno cubano – fue esencialmente injusto porque el jurado fue contaminado por la propaganda financiada por el gobierno de Estados Unidos.  Con posterioridad al juicio, se descubrió que Estados Unidos pagó a periodistas radicados en Miami para que dieran amplia cobertura al juicio y escribieran en los medios locales de prensa, tanto escrita, radial como televisiva, reafirmando la culpabilidad de los Cinco y promoviendo el miedo y el prejuicio en la comunidad. Estos periodistas también acosaron a los miembros del jurado provocando varias protestas por parte de ellos y de la jueza.

También se incluyeron las violaciones cometidas por el gobierno con la manipulación de las evidencias, su falsificación y en no pocos casos su ocultamiento para obstruir la justicia y otros aspectos de carácter técnico en el ejercicio de la defensa.

El 25 de abril de 2011 el Gobierno de Estados Unidos pide a la Corte que sea rechazada la solicitud de Habeas Corpus de Gerardo Hernández Nordelo y que no se le conceda una audiencia para analizar sus argumentos y las supuestas pruebas presentadas contra él. El Gobierno actuó de la misma forma en relación a las mociones presentadas por Antonio Guerrero y René González.

El 16 de agosto de 2011 se presentó la réplica de Gerardo a la respuesta del Gobierno, en la cual se respondieron todos los argumentos presentados por el Gobierno y donde se presentaron también un affidavit de Gerardo, uno de su anterior abogado Paul McKenna, que apoya los planteamientos fundamentales que se hicieron en la solicitud de Habeas Corpus, un affidavit de Mara Verheyden-Hilliard, directora ejecutiva de Partnership for Civil Justice Fund, una organización con una extensa experiencia en litigación de temas de derechos civiles en cortes federales con énfasis en los temas de la Primera y Cuarta Enmienda, así como en los temas relacionados con la transparencia del gobierno, y finalmente un Apéndice con la lista de los periodistas pagados por el gobierno para que publicaran artículos perjudiciales a los Cinco durante el juicio en Miami.

En cuanto a Antonio Guerrero, él también presentó en agosto su réplica a la respuesta del gobierno, en la cual se enfoca, como lo hizo Gerardo, en el uso de empleados pagados por Radio y Televisión Martí para publicar artículos dirigidos a incitar la ira y la hostilidad hacia Cuba y los agentes cubanos.

Ahora está en manos de la Corte de Distrito aceptar o no estas mociones.

Los documentos que han sido presentados por Gerardo y Antonio también son pertinentes para  el caso de René.  Ramón y Fernando aún no han tenido la posibilidad de solicitar su habeas corpus. Ellos estarán presentando sus mociones en el mes de Septiembre y utilizaran en ellas algunos de los mismos argumentos explicados anteriormente.

 

Fuente: Antiterroristas.cu