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INVESTIGACION DE GARY MORAN PARA WILLIAM NORRIS SOBRE CAMBIO DE SEDE EN DICIEMBRE DE 1999.

 

Al concluir la investigación, Gary Morán hace un señalamiento sobre lo que representa el prejuicio contra el Gobierno cubano de Castro en el Distrito Federal Sur de la Florida. Este prejuicio es tan obvio y duradero que por más de 35 años ha sido constatado por todo el que vive en el sureste de la Florida.

La casi totalidad de publicidad antes del juicio resulta irrelevante comparado con el prejuicio dado por criterios previos de hostilidad al  gobierno cubano de Castro ampliamiente difundido en el distrito ante cualquier acontecimiento. Por tanto existiría un profundo prejuicio en contra de cualquier presunto agente de gobierno cubano en cualquier respecto.

Los ejemplos que aduce Morán son los estudios de Jay Schulman planteados  en el affideavit para apoyar la propuesta de cambio de sede de un juicio contra un acusado de haber roto el bloqueo contra Cuba: el primero, acerca de la cobertura de los periódicos, el cual arrojó que el 92% de los anuncios en el Miami Herald eran prejuiciados contra la Cuba de Castro.

El segundo estudio estuvo encaminado a mostrar cómo las estaciones de radio del exilio cubano en Miami cubre el tema del gobierno de Castro. Schulman caracterizó la cobertura de Cuba en la radio local como inclinada a valorar a toda persona u organización que cooperara con Cuba en cualquier aspecto como fuentes de espionaje del gobierno de Cuba.

Según Morán, no existen razones para creer que el estudio cuantitativo de Schulman sobre el prejuicio en la prensa en contra de la Cuba de Castro del Distrito Sur Federal en el año 1980 haya cambiado un ápice hasta hoy.

Para Morán, el precedente en un cambio de escenario (E.UU. V.S. BEODER, 97, -267-CR-GESHAM ) , es de particular relevancia en este asunto dado que se refiere más  al prejuicio que se origina en el sentimiento de la comunidadque la publicidad antes del juicio.

Por este motivo él considera que en el caso de los CINCO DE MIAMI, no es la publicidad dada por la difusión radial y escritas la base de la preocupación en cuanto a la probabilidad razonable de recibir un juicio justo en este escenario.

LA FUENTE DE PERJUICIO RADICA EN EL SENTIR DE LA COMUNIDAD DEL DISTRITO SUR, EN SU SENTIMIENTO HACIA EL GOBIERNO DE CASTRO. EL VALOR DOMINANTE EN ESTA COMUNIDAD ES EL VIRULENTO SENTIMIENTO ANTICASTRO QUE HA DURADO CUATRO DECADAS.

 

Desarrollo y resultado de la encuesta.

Se realizó del 9 al 14 de diciembre de 1999 entre 300 de los votantes registrados en MIAMI DADE, posibles miembros potenciales del jurado. Contó de 30 preguntas. El punto inicial buscó conocer el conocimiento consciente del caso. Otras ocho preguntas se relacionan con la CUBA de CASTRO y le siguen 21 puntos o datos demográficos.

Los puntos de opinión requerían respuestas sobre lo que creía el encuestado acerca de las acciones de espionaje y los objetivos del Gobierno de Castro.

La encuesta arrojó los siguientes resultados:

  • Existe un prejuicio profundamente enraizado en ese Distrito en contra de cualquier persona que aparente ayudar al régimen de Castro. En este sentido el 46% de la muestra manifestó tener conciencia de un caso sobre supuestos espías cubanos arrestados en Miami.

Se menciona el precedente dado en año 1997 en el caso EE.UU. Vs. Broden et. al que suponía comercio con el enemigo, de forma consciente, con Cuba. Ofrece las cifras que demuestran la imposibilidad de los ‘’’’’ de ser imparciales, de tener prejuicios, que ninguna circunstancia los hacía cambiar de opinión.

Señala que ligando la encuesta de Fuentes_Cuba, de principios de la década del 80 se evidencia que la opinión prejuiciada contra cualquier acusado de cualquier forma de asistencia al régimen de Castro esté fijada en el Condado Miami Dade, de la Florida.

  • Los resultados indican que el 69% de los encuestados están prejuiciados en contra de personas  que realizan el tipo de las actividades indicadas. El prejuicio en la submuestra hispana llega a ser más alto y dichos resultados se asemejan bastante a los de Schulman (1984) y los de Broder (1997 ). Reitera que el prejuicio contra a aquellos que aparentan apoyar al gobierno cubano es idea fija en el Condado de Dade de Miami.
  • El prejuicio fue mayor en los temas 2 y 5: los acusados y las características de la Cuba de Castro y que ellos atentaran para deshumanizar manifestaciones pacíficas.

Seguidamente compara los niveles de prejuicio en términos de opinión hacia Cuba con otros precedentes en los que fue indicado el cambio de sede.

Por sus datos se puede constatar que el 69% (margen de error en la muestra del 5,3 %) de los jurados elegibles en la División Miami, está prejuiciado en contra de los acusados. Además, la historia sugiere que esas opiniones son arraigadas, lo cual puede dejarse a un lado. El 8% (79,5%) manifestó que podía ser imparcial.

Presuntamente el número de posibles jurados en la División Miami, quienes podrían no ser imparciales en un caso como este es mucho mayor que el extraordinario por ciento que admite que no puede ser imparcial. La Corte de seguro reconoce que la falta de franqueza sería mucho peor en (voir dire) que en la encuesta realizada.

  • Las respuestas al tema 10 reflejan la fijación del prejuicio actual. En la muestra de conjunto, el 89,8% (el 91,4%) en la submuestra hispana de aquellos que indicaron que no podían ser imparciales, admitieron que ninguna circunstancia cambiaría su opinión.

Cuando a los jurados se les instruye ignorar lo que han leído, ignoran la instrucción. Tampoco es una solución la deliberación del jurado. Existen evidencias de que la deliberación realza (reafirma) el prejuicio.

  • La similitud entre los resultados de la encuesta de Schulman a principios de los años 80, y la de Broder en 1997, así como la actual encuesta hace evidente que el aplazamiento del juicio no sería una solución efectiva en estas circunstancias. De no ser un cambio de sede (o la importación de un jurado integrado por personas de otro sitio) quedaría como un remedio el procedimiento de examinar previamente la competencia potencial del jurado.
  • No existen pruebas de que el examen previo de los posibles jurados resuelven el fuerte prejuicio, la prensa incluida o el carácter histórico. En tales circunstancias hay buena razón para desconfiar de la franqueza de las personas del jurado o panel.
  • Esto sugiere que las opiniones prejuiciadas en el Distrito son fijas y poco probables de ser alteradas. Además de que el 40% manifestó imposibilidad de ser imparcial. Aproximadamente el 90% no cambiará su criterio bajo ninguna circunstancia.
  • Existen pruebas objetivas de que otras soluciones aparte del cambio de sede del juicio (instrucciones, deliberaciones, aplazamiento y examen preliminar) son inefectivas en las circunstancias que prevalecen.
  • Además, existe la probabilidad razonable dado el modo de pensar general de los potenciales miembros del jurado en la División de Miami, de que Luis Medina no puede recibir juicio justo por parte de jurados imparciales.
  • La naturaleza particular de este caso, espionaje a favor o en interés de la cuba de Castro, es altamente provocador y amenazante para muchos jurados en potencia en todo el distrito federal de Sur. Este prejuicio es más probable en la división de Miami donde viven más exiliados cubanos.
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    Fuente consultada:
    Bufete de asuntos especializados